Diferencias entre Diseño Gráfico y Diseño Web

El diseño gráfico es una especialidad o profesión, cuyo objetivo es satisfacer necesidades de comunicación visual. Los diseñadores gráficos se ocupan de organizar imágenes y textos para transmitir conceptos estéticos, conceptos de negocio o una combinación de ambos. Generalmente, la mayoría de los diseñadores gráficos ponen el énfasis en la parte estética, en la armonía y belleza del conjunto que están representando.

Por su parte los diseñadores web son más propensos a poner el énfasis en los conceptos de negocio, en la parte funcional, en la satisfacción de las necesidades del cliente o usuario final, más que en la parte artística del conjunto, sin dejar de reconocer, por supuesto la importancia del componente estético.

Las personas a veces suelen confundir diseño gráfico con diseño web, pensando que es lo mismo. Y no lo es. Son dos disciplinas diferentes, con tareas diversas. Ambas tienen sus raíces en el diseño en general, el arte y la comunicación. Ambas parten de la creatividad de sus autores y las necesidades del proyecto. Sin embargo, el diseño web es más operativo que artístico, más funcional que bello. El diseñador web sabe que el resultado final de su trabajo no es exponer en un museo, ser impreso para reconocimiento público o transmitir la belleza del entorno, los trazos o los elementos, sino que TIENE QUE VENDER, tiene que convertirse en una herramienta para que el negocio obtenga más clientes, más ventas y un mayor crecimiento en general. Esa es su prioridad.




¿Por Que No Tengo Diseñadores Gráficos en mi Equipo?

Para entender cómo hago las cosas hay que remontarse a la historia de cómo llegué a este mundo del diseño. Realmente mi campo de “expertise” es el Marketing tradicional (sí, aquel famoso de las “4 P”), que luego se modernizó, se adaptó a las nuevas tecnologías y se extendió al área del Marketing Digital, o sea el posicionamiento de empresas, proyectos, marcas y productos o servicios específicos en el mundo virtual. El caso es que todo ese enorme sistema comienza por tener una presencia digital básica, o sea, un sitio web.

En un momento dado, me dí cuenta que la mayoría de los expertos en Marketing no conocíamos casi nada de diseño web, por lo que o bien no entendíamos las peculiaridades del trabajo de los diseñadores y no sabíamos cómo pedirles las cosas, o bien nos “pasaban gato por liebre” haciéndonos creer que las cosas eran más complicadas de lo que realmente son. Y la mayoría de los diseñadores web, y los diseñadores en general, no conocen lo suficiente de Marketing como para entender las necesidades del mercado y de los mercadólogos (al menos al nivel que se requiere) y, en general, las dos profesiones se acusan mutuamente de “no pedir/no entregar” las cosas como se debe, y otras disputas menores que no vienen al caso, pues ninguno de los dos bandos es culpable, sino m´pas bien ambos son víctima del desconocimiento de los procesos específicos de cada profesión.

Entonces me dí cuenta que había una extraordinaria oportunidad para quienes pudiesen entender ambas cosas, y mientras seguía profundizando mis conocimientos de Marketing, me dediqué con disciplina y ahínco a aprender diseño web, a punto de lograr combinar ambas disciplinas en un servicio al cliente diferenciado, eficiente y muy útil. En ese camino, me asocié, colaboré y contraté diseñadores web y diseñadores gráficos, de los cuales aprendí y sigo aprendiendo mucho, al punto de no tener suficientes palabras con las que expresar mi reconocimiento a ambos grupos.

Sin embargo, reconozco que comencé a tener ciertos “choques” con el Diseño Gráfico como disciplina, misma que al estar relacionada con la belleza artística se trata de percepciones, y al final de un tema de “gustos”, los cuales aunque reflejan ciertas tendencias sociales, son muy individuales de cada persona. Primero, esto se manifestó con los clientes mismos: que si les parecía bien este gráfico, pero luego no les gustaba como quedaba con un fondo azul y lo querían verde, para luego de haber pasado por el arcoirirs completo, regresar al azul original; o que si tal foto no tiene suficiente luz o suficiente oscuridad, o que si esta tipografía me gusta a mí, pero no a mi esposa, para que luego llegara el socio de ambos a afirmar que ninguna de las dos.

Y luego el problema se me extendió a los propios diseñadores con los que trabajaba, que o bien querían imponer al cliente sus gustos artísticos, o se sentían mal porque quien pagaba el trabajo les estaba imponiendo una tendencia de diseño que “rompía” esencialmente con su línea acostumbrada de trabajo y sus fundamentos estéticos; o bien me le daban prioridad a los elemtos de belleza por encima del componente pragmático de un sito web: la tarea de atraer al cliente y lograr que compre.

Las dos cosas no están reñidas de por vida, pero se requiere mucha paciencia para lograr ponerlas de acuerdo y hacer que bailen al mismo ritmo.




¿Cómo Resolví mi Problema con el Diseño Gráfico?

Pues bien, un viejo refrán español reza que “a grandes males grandes soluciones” y encontré la forma de poner a todos de acuerdo, la cual te comparto, por si te ha tocado o te llega a tocar ser cualquiera de los elementos de esta complicada ecuación: cliente, pareja del clinte, diseñador web, diseñador gráfico o mercadólogo.

Mi Compañía no Hace Diseño Gráfico y yo no Contrato Diseñadores Gráficos

No me canso de repetirlo: siento un enorme respeto por esa rama del diseño y por los especialistas que dan su mejor esfuerzo y entregan todo su arte y creatividad para crear los bellos conjuntos que resultan de sus muchas horas sin dormir pegados a la computadora, o incluso haciendo bocetos en un papel, que luego cobran vida en la armonía de los conjuntos que admiramos…, pero yo soy consultor de negocios, mi tarea es asesorar a los pequeños y medianos empresarios cómo vender más y ser más eficientes.

Si me desgasto en la parte de los gustos, en la combinación de colores, en los matices de luz y sombra en las fotografías y en la enorme cantidad de tipografías que existen, pues me estaría metiendo en un campo que no conozco a fondo y que no es parte esencial de mi vocación negociadora y de ventas; y estaría desperdiciando el tiempo de mis clientes, el de los diseñadores y el mío.

Por tanto, prefiero que entre ellos se pongan de acuerdo, y me entreguen el material que deseen colocar en cada uno de los espacios de su sitio web o plataforma digital donde consideren que no basta con el diseño básico general que aportan mis diseñadores web y sea su deseo -al cual tienen todo el derecho- subirlo de nivel con un diseño más especializado o más acorde con sus gustos y preferencias.

Eso sí, lo único que siempre pido a todos es que cada uno respete la parte del otro: o sea los expertos en la web y en marketing en línea deben saber reconocer los alcances de los artístico, y a veces lo etéreo de los gráficos que recibimos; y los diseñadores gráficos no deben molestarse cuando tengamos que señalar que o bien por las diferencias entre la transmisión de mensajes artísticos y de negocios, o bien por necesidades específicas del marketing digital, alguna de sus creaciones pueda interferir con los propósitos instrumentales del sitio web, quien además de marca e identidad gráfica debe ser práctico y funcional.

Si además de recordar el viejo refrán de “zapatero a tu zapatos” le agregamos el respeto de todos al trabajo, las habilidades y el expertise de cada uno, entonces las cosas funcionan de maravilla, y el resultado final se acerca al ideal que todos esperamos.

Dr. Manuel Tejeda

Dr. Manuel Tejeda

Consultor especializado en Pequeños Negocios. Diseñador Web, Experto en SEO y Mercado Hispano, que usa WordPress y Marketing Online para ayudar a cambiar el mundo. Director de NEO Citizens Consulting.

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